Tinta Judicial
Martes 24 de Septiembre de 2019

Triple crimen: crudo relato de una viuda

Casetti y Filippi Medina juicio dia 1

Marcos Casetti y Mariano Filippi Medina (Foto: Tinta Judicial)

La esposa de Ricardo Torres Barboza recordó la última vez que vio a su esposo con vida. Un investigador reveló que un ex sospechoso también fue investigado por un femicidio.

“Me dio un beso, se fue de casa y no lo ví nunca más. Estaba embarazada de mi hijo más chiquito, él estaba feliz de trabajar ahí, decía que era el paraíso, súper tranquilo”. Entre llanto y dolor, Cintia Lemos, viuda de Ricardo Torres Barboza (una de las víctimas en la masacre policial de La Plata ocurrido en 19 de octubre de 2007), recordó las últimas horas con vida de su marido, en la primera audiencia del juicio oral que tiene como acusados al ex policía Marcos Casetti y Mariano Ezequiel Filippi Medina.

Cintia Lemos detalló que en la tarde del 18 de octubre de 2007 vio a su marido salir de su casa rumbo al trabajo. Antes habían almorzado juntos luego de realizar unos trámites en el centro de La Plata. “Yo estaba embarazada y tenía pérdidas, a la noche me llamaba a cada rato para saber cómo estaba.

Al enterarse de los sucedido "salí corriendo, sentí en mi corazón que algo había pasado, llamé a mis suegros, a mis cuñados y no me respondieron", dijo la mujer, quien recordó que la noche previa había hablado por teléfono con su marido y nada hacía suponer que podía pasarle eso.

“Él me despertaba todas las mañanas. Salía de trabajar, me compraba unos cañoncitos con dulce de leche y chocolate en la panadería y desayunábamos juntos”, detalló la joven, gobernada por la angustia y el recuerdo de la masacre.

Cerca de ella, en primera fila, estaban las familias de Pedro Díaz y Alejandro Vatalaro, los otros dos uniformados asesinados en el predio que el ministerio de Seguridad posee en 7 y 630, al sur de la capital bonaerense.

Policías en acción

Al momento del hecho el comisario Gonzalo Raúl Tedesco era el jefe del gabinete de homicidios de la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI) La Plata. Fue el primero de los investigadores en llegar a la escena del crimen y dio detalles de la pesquisa.

"Cuando llegué había un comisario amigo que me hizo referencia a que había policías muertos, vi por una ventana y observé mucha sangre, había personal policial", afirmó, tras lo cual remarcó que quiso preservar el lugar del crimen, tratando de que nadie tocara nada.

"Vatalaro estaba más cercano a la puerta, mientras que Torres Barboza un poco más a la izquierda", precisó, y reiteró que lo que le llamó la atención fueron las manchas de sangre que había por todos lados.

Dijo que el tercer cadáver, el de Pedro Díaz estaba en otro sector, y resaltó que "estaba todo desordenado" y que "no había armamento, porque había sido sustraído".

Recordó que del lugar faltaron las armas reglamentarias de Vatalaro y Torres Barboza, junto a dos ametralladoras, tres chalecos antibalas, una escopeta y una camioneta, que luego fue abandonada en las afueras de La Plata.

También mencionó que en el predio se halló un llavero de la que se extrajo una huella dactilar que ubica a Casetti en la escena del crimen en un horario crítico. También se descubrió que las huellas dactilares del acusado no estaban en su legajo policial. No se determinó si fueron retiradas, se extraviaron o nunca cumplió con ese trámite en el ingreso a la fuerza.

“Nuestra tarea era preservar la escena del crimen, recuerdo que una perito retó a (Hugo) Matzkin quien intentó apoyarse en una ventana del lugar”, detalló el testigo. Al momento del hecho, Matzkin era el Superintendente en Comunicaciones de la fuerza provincial. Hoy es el jefe de la Policía Bonaerense.

Tedesco mencionó que uno de los testigos con el que se entrevistó, hizo un identikit de la persona que vio manejar la camioneta robada del predio y con la que casi choca en 7 y 630. “El identikit es muy parecido de (Lenadro) Colucci (quien ya fue sobreseído del caso) y a Maciel, el prófugo”, recordó.

También mencionó que con anterioridad al triple crimen, Colucci había sido investigado sigilosamente por el femicidio de Sandra Ayala Gamboa. Le hicieron guardias policiales y lo fotografiaron. La investigación se abrió por un llamado anónimo al servicio de emergencias 911, pero esa pista se abandonó al poco tiempo.

En relación al móvil del crimen, Tedesco recordó que, se enteró por “un diario de La Plata” que al hecho estaban vinculados ex policías y militantes de Quebracho “esa agrupación de izquierda que no se sabe que hacen esos revoltosos” para “secuestrar a la hija de un empresario en Los Hornos y después poner una bomba en el ministerio de Seguridad”. Esa versión fue dada por Casetti, quien fue filmado con una cámara oculta en la Unidad 9 de La Plata, pero nadie supo explicar cómo ingresé ese elemento de grabación.

En el mismo sentido que Tedesco, se expresó el investigador policial Carlos Selva y otros uniformados que declararon en la audiencia, que continuará este martes 11 de marzo.

El caso. El 19 de octubre de 2007 faltaban ocho días para las elecciones presidenciales que llevó a Cristina Fernández de Kirchner a la Casa Rosada. Esa madrugada aparecieron tres policías muertos en una dependencia del ministerio de Seguridad bonaerense. Fueron masacrados a balazos y cuchilladas.

Pistas

La primera línea de investigación daba cuenta de un ajuste de cuentas por problemas de polleras. La pista del crimen pasional fue abandonada. El juez de Garantías liberó a los detenidos y realizó fuertes críticas a la primera fiscal del caso. El lunes 22 de octubre, en un multitudinario acto, el entonces presidente Néstor Kirchner reclamó a la Justicia que “no” planten “perejiles”. Hoy en el banquillo de los acusados están sentados Casetti, un ex policía compañero de las víctimas, y Filippi Medina, hijo de un ex funcionario del Servicio Penitenciario Boanerense, mientras que los fiscales de Delitos Complejos de La Plata buscan al prófugo Fernando Maciel.

Cuando se investigó a una banda mixta de ladrones y policías se apresó a otros cinco hombres (Juan Pablo "Papupa" Córdoba, Miguel Tobar, Pablo Alejandro Cepeda, Héctor Fabián Rivero y Edgardo Manuel Zúccaro), quienes también meses después fueron desvinculados de la causa.

La causa por el triple crimen sufrió un vuelco importante cuando la investigación pasó a la órbita de la Fiscalía de Delitos Complejos, a cargo de Esteban Lombardo, Jorge Paolini y Victoria Huergo.

Los fiscales dieron crédito a un video grabado por el ex policía Casetti mientras estaba detenido en la Unidad 9, en el que involucró en los crímenes a Medina y a Fernando Darío Maciel, hasta hoy prófugo.

Según ese video, el objetivo de ingresar a la planta transmisora era el de robar equipos de comunicaciones para armar una banda de secuestradores y producir un hecho de impacto político a pocos días de las elecciones de aquel año.

Así, en noviembre del 2011 pidieron la elevación a juicio para Casetti en base a una serie de pruebas recolectadas en la causa como huellas dejadas en un llavero, testigos de identidad reservada que lo vieron salir de la planta transmisora y la desaparición de su pistola 9 milímetros, con la que se habrían cometido los crímenes.

La acusación está en cabeza del fiscal Martín Chiorazzi y las familias de las víctimas llevaron al estrado a sus abogados bajo la figura de particulares damnificados. Héctor Granillo representa a la madre de Torres Barboza, Juan Dinardo y Ricardo Bianchi a la de Pedro Díaz, mientras que la familia Vatalaro es representada por Gustavo Carrión.

Casetti es asistido por las defensoras oficiales María Vigorelli y Verónica Garganta, mientras que Luis María Giordano tiene a su cargo la defensa de Filippi Medina. El juicio oral es desarrollado por el Tribunal Oral Criminal II de La Plata integrado en esta oportunidad por Liliana Torrisi, Claudio Bernard y Silvia Hoerr, por la secretaría de Claudia Bravo.

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