Tinta Judicial
Miércoles 20 de Septiembre de 2017

“Estafa” a la Caja de Abogados: condenas

Símbolos judiciales

Dos de los acusados fueron condenados, el tercero absuelto. La defensa irá a la Cámara Penal para que revisen las sentencias

Dos condenados y un absuelto. Ese fue el veredicto de primera instancia dictada por la Justicia Correccional de La Plata en el marco del juicio oral a tres profesionales procesados luego de la denuncia realizada por autoridades de la Caja de Previsión Social para Abogados de la provincia de Buenos Aires. La defensa de los acusados adelantó a Tinta Judicial que apelará la sentencia.

Tras su alegato, la fiscal Silvina Langone había solicitado una condena de un año y medio de cárcel para los contadores públicos Carlos Rainoldi, Carlos Daniel Dávola y el licenciado en economía Juan Daniel Guida. Los tres acusados poseen domicilio en la ciudad de Rosario y con el patrocinio en la defensa de los juristas Carlos Irisarri, Flavio Gliemmo Mansanta y el letrado Brian Álvarez.

Los profesionales fueron acusados por los delitos de “administración infiel y tentativa de estafa” en prejuicio de la entidad. Por estos delitos fueron condenados Rainoldi y Guida. Dávola fue absuelto.

La defensa sostiene que la denuncia se realizó para justificar malas inversiones realizadas por la entidad con los aportes de los profesionales y que se trató de una interna política. Además sostiene que el informe elaborado por tres profesionales de la Universidad Nacional de La Plata no se trató de una auditoría externa, sino de tres opiniones particulares.

Tras analizar la prueba del expediente y la producida en el juicio oral, la fiscal Silvina Langone solicitó 18 meses de cárcel de ejecución condicional para los acusados y dio por acreditada la investigación del fiscal de Delitos Complejos, Jorge Paolini.

El expediente fue elevado a juicio oral por el juez de Garantías Federico Atencio y quedó radicado en el Juzgado Correccional 2 de La Plata, a cargo de Eduardo Eskenazi, quien dictó la sentencia que en el futuro será analizada por la Cámara de Apelaciones y Garantías de La Plata.

El expediente

En la investigación previa, el fiscal Jorge Paolini dio por acreditado que “durante los meses de agosto y diciembre de 2005, el presidente, el vicepresidente y el síndico de la empresa Clima Forestal S.A, en el marco de un contrato de consultoría celebrado con directivos de la Caja de Previsión Social para Abogados de la Provincia de Buenos Aires por el que recibieran una suma total de 37.344 pesos, en su calidad de representantes de la firma mencionada- la cual se dedicaba a la formulación, evaluación, asesoramiento y ejecución de proyectos de inversión vinculados con la  actividad forestal- aconsejaron, recomendaron, alentaron e indujeron al Directorio de la Caja de Abogados a que comprara  tres predios destinados a la explotación forestal en la Provincia de Misiones, ocultando maliciosamente que la empresa en cuestión resultaba titular de la totalidad de uno de los inmuebles recomendados, que el síndico y dueño del 50% del paquete accionario de la consultora era a su vez titular de más de 180 hectáreas de otro de los campos ofrecidos, sobrevaluando la cotización de los inmuebles, y falseando la cantidad de hectáreas forestadas existentes en los mismos, todo ello con el inocultable propósito de engañar al Directorio de la Caja de Abogados y lograr así que dicha entidad compre a un precio mucho mayor al del mercado las propiedades en cuestión, obteniendo la empresa Clima S.A un lucro indebido, lo que no acaeció por circunstancias ajenas a la voluntad de los directivos de la empresa Clima S.A.”, según se desprende del expediente al que accedió este medio.

En la hipótesis de los investigadores se estableció que la casa previsional de los letrados “con el objetivo de mejorar el rinde de los fondos recaudados por la institución con posterioridad a la crisis económico financiera desatada en diciembre de 2001, inició un  expediente - identificado como 157971/S/2004/9- denominado "Inversiones No Tradicionales- Forestación", destinado al análisis y posterior concreción de un proyecto de inversión de tipo forestal”.

En ese marco se presentaron y analizaron varios propuestas acercadas por diversas empresas y profesionales, entre ellas una del "Grupo Clima S.A", empresa inversora en la actividad forestal dedicada a la formulación, evaluación y ejecución  de proyectos de inversión forestales.

La misma, en una de sus presentaciones ofrece trabajos de consultoría, divididos en dos grupos, uno destinado a la formulación y evaluación de un anteproyecto de inversión, y otro, consistente en la formulación y evaluación de un proyecto de inversión sobre propiedades concretas. Este último rubro, según la propia consultora, abarcaba  la ubicación de los predios a desarrollar las inversiones,  y el detalle del estado de situación catastral  y jurídico legal de las propiedades a adquirir, todo ello dentro de la Mesopotamia criolla.

Aprobada la inversión en forestación por el Directorio de la Caja, ésta consideró que la propuesta más conveniente a sus intereses resultaba  ser la de la firma Clima Forestal S.A, a la que se le encomendó la confección y desarrollo de un proyecto de factibilidad forestal.  Proyecto que fue presentado en noviembre de 2005, y explicado en reunión de directorio de fecha 28 de diciembre de 2005 por Juan Daniel Guida, vice presidente de la entidad, y Esteban Guida, consultor externo de la firma.

Dicho documento, identifica tres sub-proyectos a adquirir, identificados como "Yaguareté", de 500 hectáreas, con una forestación existente de 40 hectáreas, "Tacuara", de 268 hectáreas, con una forestación existente a la fecha de compra de 96 hectáreas y "El Chapá", de 1242 hectáreas, sin forestación existente, con valores de 371.000 dólares el primero, 398.000 dólares el segundo, y 1.214.760 dólares el tercero.

Los campos en cuestión fueron seleccionados por la Consultora invocando la cercanía existente entre ellos, ubicación estratégica, facilidades de acceso y aptitud específica para la plantación de especies forestales, como así también una excelente proyección comercial a futuro.

Sin embargo, al tiempo de referirse al estudio de los títulos de los campos ofrecidos,  el proyecto de inversión forestal acercado por Clima S.A refiere, tanto respecto de "Tacuara", como de "Yaguareté" que "de acuerdo al informe proporcionado por nuestra escribanía el titular del predio es hábil para enajenar sus bienes, títulos perfectos, situación catastral y mensura correcta, con sus planos respectivos y en condiciones de ser escriturados en forma inmediata". Pero el fiscal Paolini concluyó que el informe se hizo “soslayando por completo hacer referencia a quienes resultaban por entonces ser los dueños de los campos ofrecidos”.

Al tiempo de especificar las bondades del proyecto, el vicepresidente de la institución, Juan Daniel Guida, con fecha 28 de diciembre de 2005 se dirige a la Directorio de la Caja en los siguientes términos: "Ustedes nos piden un proyecto de inversión que sea atractivo para ustedes. Nosotros lo miramos desde la perspectiva nuestra el proyecto, lo  analizamos muy rigurosamente en términos de qué es lo mejor para nosotros, que sería lo mejor si nosotros tuviésemos que hacer una inversión. Había que pensar, además del proyecto en sí, en los lugares y había que verlos, había que hablar con los propietarios, había que prácticamente tomar un compromiso casi verbal con las personas, había que jugar un papel importante en términos de nuestro vínculo". Para el fiscal esa exposición se hizo “ocultando nuevamente que la empresa contratada resultaba ser la titular de uno de los campos, que el síndico de la misma era propietario de gran parte otro, y que la cantidad de hectáreas forestadas era sustancialmente inferior a la informada”.

“Al escandaloso disfraz de la verdadera titularidad de los inmuebles, se aduna el hecho de que, a requerimiento de la Caja de Abogados se practicaron dos informes, uno llevado a cabo por el Ingeniero Agrónomo José Esquivel y otro practicado por profesionales de la Universidad Nacional de La Plata, los que no solo vinieron a confirmar la existencia de un marcado sobrevaluo de las propiedades, sino también significativas diferencias en la cantidad de hectáreas forestadas. Tales experticias arrojaron como resultado que había muchas menos hectáreas forestadas que las que informara Clima Forestal S.A en el Documento de Formulación y evaluación del proyecto de inversión forestal encomendado por la Caja”, siempre según el requerimiento de juicio oral.

Discordancias

En lo que respecta al Proyecto "Tacuara", en el rubro hectáreas forestadas, mientras que la Consultoría refiere la existencia de 96,20 hectáreas, uno de los informes -el confeccionado por el Ingeniero Agrónomo José Esquivel- “determinó que sólo había 30, mientras que el restante -elaborado por los Ingenieros Sebastián Galarco, Sandra Sahrry y Raúl Stévany”, todos profesionales de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) “encontró solo 28. Y en cuanto al valor del predio, mientras que el proyecto estimaba un valor de dólares 398.263, -a diciembre de 2005-, el informe del ingeniero Esquivel lo fijó en 403.200 pesos, y el realizado por la UNLP en 222.965 dólares”.

Lo mismo sucedió con el predio llamado "Yaguareté", puesto que mientras que para Clima S.A el mismo contaba con 40 hectáreas forestadas, el informe del Ingeniero Esquivel “da cuenta de sólo 25” hectáreas forestadas, y el de la UNLP “sólo 23,70” hectáreas. En el rubro precio, el Proyecto lo tasó en 371000 dólares, el Ingeniero Esquivel en 648.225 pesos y la UNLP en 304.240 dólares.

Respecto del establecimiento "El Chapá", mientras que Clima S.A lo tasó en 1.214.760 dólares, uno de los informes encomendados por la Caja determinó su valor en 1.525.000 pesos y el restante en 851.400 dólares.

El fiscal concluyó que “las diferencias apuntadas, tanto en la sobrevaluación de los precios de los predios como en la cantidad de hectáreas forestadas, fue confirmada por la experticia oficial llevada a cabo por la Ingeniera Forestal Alejandra Gabriela Santillán, quien en su informe (…) determinó que el predio ‘Tacuara’, a diciembre de 2005, valía unos 365.356 pesos y  que contaba con un área forestada de 28,70 hectáreas, que el campo ‘Yaguareté’, valía a esa fecha 476.495 pesos y contaba con una forestación de 23,70 hectáreas y que el subproyecto ‘El Chapá’ valía 997.822 pesos”.

Para confrontar las versiones, los instructores judiciales Reinando José María Dinolfo y María Julia Martínez, durante el mes de julio de 2007, fueron a la provincia de Misiones a recabar información. “Como consecuencia de tales labores, los funcionarios mencionados pudieron determinar que el predio ‘El Chapá’ fue ofrecido a la venta en fecha 22 de abril de 2004 a la Caja de Profesionales Médicos de la Provincia de Misiones con el objeto de llevar a cabo un proyecto similar al de autos, incluyendo quinientos cincuenta cabezas de ganado vacuno y veinte hectáreas de pinos  de más de quince años de edad, todo por un precio de dólares 470 la hectárea, que hacían un total de 582800 dólares por el total del campo ‘a tranquera cerrada’. Se advierte con claridad meridiana entonces la existencia de una diferencia de casi 700.000 dólares con la propuesta de Clima Forestal S.A -que no incluía los cuatrocientos cincuenta animales y las veinte hectáreas de pino-, efectuada sólo 18 meses después”, se concluye en la investigación.

Tags: estafa - caja - abogados - condenas - absolución - apelación - administración - infiel